Año 1 - Semana: 44 - Día: 2
LEE Juan 5:1-18
– El
problema de la enfermedad.
MEDITA. La situación de hoy tiene cierta similitud con la que
leímos ayer, ambas presentan problemas de salud. Ayer vimos a un padre
desesperado, hoy vemos a un hombre desesperanzado.
Jesús nos encuentra (5-7). El hombre del relato ha pasado prácticamente toda su
vida enfermo (5). ¿Cuánta esperanza tendríamos nosotros después de treinta y
ocho años de enfermedad? Muchos consideraríamos inoportuna o fuera de lugar la
pregunta de Jesús (6). Pero Jesús obligó al enfermo a expresar su frustración y
desesperanza. (7)
Jesús nos sorprende (8). El tono desesperado del versículo 7 es interrumpido
abruptamente por la orden de Jesús (8). Cuando el hombre cae en el círculo de
autocompasión, la orden de Jesús es un sacudón que lo despierta a otra realidad.
Cuando la desesperanza nos esclaviza en actitudes negativas, es tiempo de
tornar la mirada a Dios para que él nos sorprenda como él quiera.
Jesús nos sostiene (14). Este hombre se libró de su enfermedad y se ganó la
enemistad de las autoridades religiosas. Jesús, en vez de hablar en contra de
los religiosos, le afirmó en su relación con Dios y en cómo vivir (14). Dios
quiere librarnos y lo hace, pero espera que nosotros nos mantengamos fieles a
él.
APLICA. ¿Qué hay en tu vida que arrastras
por muchos años? ¿Ha crecido tu desesperanza? ¿Hay alguna persona a quien
puedas acompañar en su desesperanza? ¿Conoces a alguien con problemas
familiares o de trabajo? ¿Qué puedes hacer por ellos?
ORA. Gracias Señor por encontrarme en momentos difíciles.
Fortaléceme para serte fiel.
UNIÓN BÍBLICA INTERN. - (Dev. “ENCUENTRO CON DIOS”)


