“Acerca del hermano Apolos, mucho le rogué que fuera a
vosotros con los hermanos, pero de ninguna manera tuvo voluntad de ir por ahora; pero irá cuando tenga oportunidad.” 1ª Corintios 16:12 (Lea: 1ª
Corintios 16:10-24)
Este es un versículo de
lo más notable, especialmente en vista de la actitud que muchos tienen hoy de
que los apóstoles eran, en un sentido, “generales” en el ejército del Señor,
mandando a la gente, dirigiéndoles aquí y allá, y ordenando a estos cristianos
más jóvenes a ir a donde ellos les diera la gana. Pero no encuentras eso aquí.
Este versículo indica que Pablo no ordena a Apolos para nada; no tiene ninguna
autoridad sobre él. Más bien, le ruega. En varios sitios en el Nuevo Testamento
somos recordados por el apóstol de que no era “señor” sobre ninguna otra
persona.
El enseñorearse sobre
los hermanos es una de las grandes aflicciones de la iglesia hoy en día.
Algunos hombres suponen, por ejemplo, que la oficina de pastor les da autoridad
sobre otra gente. Pero fíjate que Pablo respeta la libertad personal de Apolos
a ser dirigido del Señor, aun así como lo es él. No le dice a Apolos lo que
debe de hacer, sino que dice que no tuvo la voluntad de ir por ahora, y Pablo
acepta eso. Apolos, también, está operando bajo el control directo de Dios.
Esto es cierto no sólo de los lideres, como Pablo y Apolos, sino que es cierto
de todos los cristianos. Quizás la palabra más clara sobre esto fue dicha por
el Señor mismo cuando dijo: “Porque uno es vuestro Maestro, el Cristo, y todos
vosotros sois hermanos” (Mateo 23:8). La iglesia ha de volver a la restauración
de un sentido de ser hermanos los unos con los otros, no en la posición de
estar uno sobre otro, sino trabajando juntos. Encuentro cristianos en todas
partes que están bajo la autoridad de hombres que parecen ser dictadores, de
forma parecida a Diótrefes, a quien Juan menciona en una de sus cartas, que le
encantaba tener el primer lugar entre ellos (3 Juan 1:9). Los creyentes deben
de entender que ningún pastor tiene el derecho de decirles lo que pueden hacer
con sus dones espirituales, y ningún pastor tiene el derecho de decirles que no
pueden tener una reunión en su casa y enseñar la Palabra de Dios a quien sea
que venga y escuche.
Ahora deberían de
escucharle como un hermano sabio que entiende la naturaleza de la verdad,
quizás, y puede darles sugestiones que les sean de ayuda. Pero ningún pastor
nunca, en ningún sitio, tiene el derecho de decirle a otra persona que no puede
seguir la guía del Señor en cuanto al ministerio que tiene. Pablo lo deja claro
en este pasaje.
Observa como apoya a
Apolos en esto. Apolos irá, dice, “cuando tenga oportunidad”. Pablo y Apolos y
Pedro eran tres hombres alrededor de los cuales se estaban juntando facciones
en esta iglesia. Quizás Pablo quería que Apolos fuera porque pensó que
mejoraría esa situación. Pero quizás esa sea la misma razón por la que Apolos
no quería ir. Quizás lo vio y lo evaluó, y entendió que al visitar Corinto
agravaría la tendencia de los corintios a juntarse alrededor de un individuo.
Así que no eligió ir, y el apóstol le apoya. Esta es una vista de mucha ayuda a
la vida del Nuevo Testamento.
ORACIÓN. Señor, gracias por Tu
Palabra. Enséñame a escucharte, y te pido por aquellos a mí alrededor que son
llamados a pastorear un rebaño de Dios.
APLICACIÓN PARA LA VIDA. ¿Tienen los líderes apoyo de las
Escrituras para dar órdenes y controlar? ¿Estamos honrando la prerrogativa del
Espíritu Santo en nuestros compañeros creyentes con apoyo en oración?
RAY STEADMAN - (Dev. "EL PODER DE SU PRESENCIA")


