En este capítulo, el
apóstol comienza a utilizar una analogía que nos ayudará a entender cómo la
iglesia está diseñada para funcionar. Pone frente a nosotros un cuerpo humano,
y saca lecciones de él a través del resto del capítulo, en cuanto a su paralelo
con el funcionamiento del Cuerpo de Cristo. Es más que una mera figura retórica
el decir que la iglesia es el Cuerpo de Cristo. Dios realmente se toma eso en
serio. Tanto es así que nos da una imagen visual de Su cuerpo por medio del
cual obra hoy en día, y camina y examina y piensa por medio de lo que es el
significado de la iglesia como Cuerpo de Cristo. Ahí comienza Pablo. “Así como
el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros”, dice, “así también Cristo”. Fíjate
que no es “así también la iglesia”, porque es la iglesia más Cristo que
constituyen el Cuerpo de Cristo. Si te pones en frente de un espejo y miras tu
cuerpo, deberías de descubrir el hecho de que está dividido en dos secciones
principales, la cabeza y el torso. La cabeza es el centro de control del
cuerpo, mientras que el torso es la parte más grande del cuerpo, y la parte
donde los miembros, los brazos, las piernas, etc., están pegados. Esto está
especialmente diseñado para ayudarnos a entender cómo ha de funcionar la
iglesia, ya que el cuerpo completo más la Cabeza constituyen el Cuerpo de
Cristo.
Esta es una asombrosa
declaración aquí de que somos parte de Cristo. Eso es lo que Pablo está
diciendo. Nosotros constituimos los medios mediante los cuales Cristo funciona
en el mundo, y es muy importante el considerar ese concepto en tu mente si
quieres entender cómo funciona la iglesia. Es un Cuerpo con muchos miembros, y
sin embargo es un solo Cuerpo. No son muchos cuerpos, muchas denominaciones.
Todos están ligados juntos al compartir la misma vida, y están ligados con la
Cabeza para que puedan funcionar como Sus medios de expresar Su vida a este
mundo.
Pablo contesta la
pregunta: “¿Cómo entramos a formar parte de ese Cuerpo?”. No fuimos nacidos a
él como bebés; el Cuerpo de Cristo no consiste de todo el mundo, sólo de
ciertos miembros. Su respuesta es clara: “porque por un solo Espíritu fuimos
todos bautizados en un cuerpo”. Ese es el “bautismo con el Espíritu Santo”
predicho por Juan el Bautista y por Jesús mismo, cumplido por primera vez en el
día de Pentecostés, y continuamente cumplido desde entonces cuando cualquiera
cree en Jesús. Son bautizados entonces por el Espíritu al Cuerpo de Cristo y
hechos partes del Cristo vivo, que ha estado obrando en el mundo a través de
todos estos siglos.
La iglesia no es sólo
un grupo de gente religiosa que se juntan para disfrutar de ciertas funciones
mutuamente deseadas. Es un grupo de gente que disfrutan de la misma vida, que
pertenecen al mismo Señor, que están llenos del mismo Espíritu, que son dado
dones por ese mismo Espíritu, y que tienen la intención de funcionar juntos
para cambiar al mundo por la vida de Dios. Esa es la obra de la iglesia.
ORACIÓN. Gracias, Padre, que soy
parte del Cuerpo de Cristo. He sido bautizado a un Cuerpo y hecho a beber de un
Espíritu. Pido que por esa base pueda cumplir mi función en la vida para ser un
instrumento de Tu obra justo donde vivo y trabajo.
APLICACIÓN PARA LA VIDA. ¿Hemos considerado seriamente la
Iglesia como el Cuerpo de Cristo en la tierra? ¿Cómo afecta esto nuestra misión
y nuestra Fuente de poder y sabiduría de Cristo nuestra Cabeza?
RAY STEADMAN - (Dev. "EL PODER DE SU PRESENCIA")


