“Después de algunos días, Pablo dijo a Bernabé: “Volvamos a
visitar a los hermanos en todas las ciudades en que hemos anunciado la palabra
del Señor, para ver cómo están”. Bernabé quería que llevaran consigo a Juan, el
que tenía por sobrenombre Marcos, pero a Pablo no le parecía bien llevar
consigo al que se había apartado de ellos desde Panfilia y no había ido con
ellos a la obra. Hubo tal desacuerdo entre ambos, que se separaron el uno del
otro.” Hechos 15:36-39ª (Lea: Hechos 15:22-41)
Aquí hay un desacuerdo
entre Bernabé y Pablo que ha fascinado a muchos. No podían llegar a un acuerdo
en cuanto a si debían de llevarse al joven Juan Marcos con ellos de nuevo.
Bernabé era su primo y quería darle al hombre joven otra oportunidad. Pero
Pablo no quería correr el riesgo, porque la obra era tanto importante como
peligrosa, y no pensaba que debieran de llevar a alguien con el que no podían
contar.
Así que leemos la
triste nota: “Hubo tal desacuerdo” entre ambos. Muchos han dicho: “¿Cuál de
estos hombres tenía razón?”. Ha habido muchos desacuerdos sobre eso, así que ha
habido “tal desacuerdo” sobre si Pablo o Bernabé tenía razón. Pero eso no es
realmente el tema. Ambos tenían razón.
Uno de ellos estaba considerando la obra y el otro a la persona. Al
considerar Pablo la obra tenía razón en decir: “No queremos a alguien que tiene
la tendencia de “escurrir el bulto”. Eso es exactamente lo que dijo. Y
probablemente citó las palabras de Jesús: “Ninguno que, habiendo puesto su mano
en el arado, mira hacia atrás es apto para el reino de Dios” (Lucas 9:62). Eso
es correcto. El servicio cristiano es exigente, y aquellos que se dedican a él
deberían de estar preparados para llevarlo a cabo hasta el final, ya que la
causa de Dios es herida por aquellos que se dan por vencidos a medio camino.
Por otro lado, Bernabé,
aunque estoy seguro que hubiera estado de acuerdo en la importancia de la obra,
estaba considerando al joven hombre. Sabía que Marcos tenía dones. Seguro,
había fallado, ¿pero quién no lo ha hecho? ¿Quién de nosotros no necesita una
segunda oportunidad, no necesitamos que un espíritu de perdón sea ejercitado
hacia nosotros, y la oportunidad de intentarlo de nuevo? Así que Bernabé estaba
dispuesto a darle a Marcos una segunda oportunidad.
Esto indica un
procedimiento muy normal y apropiado por el cual podemos saber la mente del
Espíritu. Hay momentos en los cuales hay
diferencias de visión que requieren una separación. La voluntad de Dios era
que Bernabé tomara a Marcos y fuera a Chipre, porque Chipre, su lugar de
nacimiento, no había sido visitado desde que las iglesias habían sido fundadas
allí. Y era la voluntad de Dios que Pablo tomara a Silas y fuera a Siria y
Cilicia, porque las iglesias allí necesitaban su particular ministerio. Pero no
era la voluntad de Dios que fueran agudos en su desacuerdo. Su disputa no
estaba bien. Era la voluntad de Dios que se separaran; no era la voluntad de
Dios que riñeran. Hay momentos en los cuales el Espíritu de Dios guía a los
cristianos a ir por caminos distintos. Pero deberían de hacerlo con gozo y con
un entendimiento de acuerdo que la mente del Espíritu ha sido expresada en sus
puntos de vista divergentes.
ORACIÓN. Enséñame, Padre, cómo
aplicar esta ayuda práctica. Cuando estoy en desacuerdo con otros, ayúdame a
hacerlo de forma que no comprometa Tu verdad ni Tu amor.
APLICACIÓN PARA LA VIDA. ¿Qué podemos aprender de la disputa
entre Pablo y Bernabé? ¿Recibimos las opiniones de otros como amenazas a
nuestro orgullo? ¿Honramos la obra de Dios en otros, incluso cuando tenemos
opiniones divergentes?
RAY STEADMAN - (Dev. "EL PODER DE SU PRESENCIA")


