“Cercano está
el Señor a los quebrantados de corazón…” Salmo 34:18 (Leer: Salmo
34:4-18)
Una amiga mía estaba enfrentando algunos desafíos, tanto
en su vida personal como en la de su familia. Yo no sabía qué decir ni qué
hacer, y se lo comenté. Ella me miró y dijo: «Solo quédate cerca». Y eso fue lo
que hice. Más tarde, empezamos a hablar del amor de Dios.
Muchas veces, no sabemos cómo reaccionar ante el
sufrimiento de los demás, y es probable que las palabras hagan más mal que
bien. Servir a los demás exige que los comprendamos y que averigüemos qué les
hace falta. A menudo, podemos ayudarlos ocupándonos de sus necesidades
materiales, pero una de las mejores formas de animar a los que sufren es estar
cerca; sentarse a su lado y escuchar.
Dios está cerca cuando lo invocamos. «Claman los justos,
y el Señor oye, y los libra de todas sus angustias. Cercano está el Señor a los
quebrantados de corazón; y salva a los contritos de espíritu», declaró el
salmista (Salmo 34:17-18).
Si nos ponemos
en el lugar de los que sufren y somos compasivos de corazón, podemos ayudarlos; sentarnos a su lado y estar cerca, como lo hace el
Señor con nosotros. En el momento oportuno, y si es necesario, el Espíritu
Santo nos dará las palabras que debamos decir.
¿Quién necesita mi ayuda o que me siente a su lado
durante esta semana?
Tal vez, la mejor manera de animar a los demás sea estar
cerca.
(La Biblia en
un año: Salmos 29-30 – Hechos 23:1-15)
DENNIS
FISHER -
(Devocional “NUESTRO PAN DIARIO")


