miércoles, 22 de julio de 2015

El poder de la Palabra de Dios (1) 22 julio




La ley del Señor es perfecta...”  Salmo 19:7


De todas las palabras que se hayan pronunciado, sólo “...la palabra de Dios es viva y poderosa” (Hebreos 4:12 CST). Así que al leer la Biblia te apoderas de una fuerza que te cambia la vida. Veamos algunas características y efectos extraordinarios que se atribuyen a la Palabra de Dios en el Salmo 19.


1) “La ley del Señor es perfecta...” (v.1). Para entender el término “ley”, piensa en las fuerzas que rigen la gravedad, la aerodinámica o la física. Cuando niegas o desafías esas leyes, sufres las consecuencias, pero si operas de acuerdo con ellas, te irá bien. Ya sea que las acates o que las violes, siguen siendo vigentes. Así es la Palabra de Dios. No puede ser mejorada, ni se le puede añadir ni quitar. Es suficiente y eficaz para cumplir con Sus propósitos en tu vida. Hay más: “Infunde nuevo aliento” (v.7 NBD). ¿Por qué no aceptarla?

2) “El mandato del Señor es digno de confianza” (v. 7 CST). Puedes apoyarte en la fiabilidad y la veracidad de la Palabra de Dios en cada circunstancia de la vida. En un mundo en el que los valores, las condiciones y las relaciones cambian, puedes aferrarte a las Escrituras, seguro de que se mantendrán firmes (y a ti también te mantendrán firme). Es más, la Palabra de Dios “hace sabio al sencillo” (v.7), al ignorante e inmaduro. Te dará una sabiduría superior a la que se pueda adquirir con los estudios y la educación.

3) “Los preceptos del Señor son rectos...” (v. 8 CST). Los preceptos de Dios son oportunos, correctos y virtuosos, y estamos llamados a “...añadir a [nuestra] fe, virtud...” (2 Pedro 1:5) o sea, excelencia moral. Todo eso no se consigue con nuestra fuerza de voluntad, sino con el poder sobrenatural de la Palabra de Dios.


BOB Y DEBBIE GASS - (Devocional "LA PALABRA PARA HOY")







TRADUCCIÓN