"mensaje que tiene poder para... daros herencia" Hechos 20:32
En las últimas
voluntades y el testamento de alguien ves lo que heredas. En el Antiguo
Testamento, los beneficios eran muchos, pero las condiciones eran demasiado
estrictas. Por eso, Dios nos dio un Nuevo Testamento. Sin embargo, en lugar de
leyes que son prácticamente imposibles de cumplir, este "testamento"
parte de la gracia, es decir, del favor que no mereces, que no puedes obtener por
ti mismo y que no tienes que ganarte a base de esfuerzos porque es gratuito. Y
cuando descubras que tu nombre está escrito en su "testamento", leer
la Biblia te será una auténtica fuente de felicidad. Empezarás a preguntarte:
'¿Qué tendrá Dios en Su voluntad para mí? ¿Cuál es la herencia a la que tengo
derecho?'
Te darás cuenta de que
tu salvación, por muy gloriosa que sea, no es más que el principio. De repente, la idea de estudiar las
Escrituras, de mantenerte firme en ellas y declararlas en cada situación ya no
es para ti una obligación, sino un deleite. Cuando ores según las
Escrituras, será como ir al banco del cielo y decir: 'Este cheque está a mi
nombre, lo ha emitido y endosado Cristo y me gustaría cobrarlo'. Tienes dos
alternativas: Vivir una vida cristiana pobre y morir sin haber accedido a tu
cuenta bancaria por no haber descubierto la herencia y los beneficios que Dios
tenía en Su voluntad, o bien orar así: 'Padre, Cristo me menciona en Su
testamento declarando que todas mis necesidades se saciarán, que mis pasos
recibirán dirección, que seré sanado de mis enfermedades y que no tendré por
qué temer a Satanás porque "Tú me diste poder sobre él"' (Lucas
10:19). ¿Ahora entiendes por qué Satanás no quiere que leas la Biblia?
BOB Y DEBBIE GASS - (Devocional "LA PALABRA PARA
HOY"


