"...Y el Señor añadía cada día a la iglesia..." Hechos 2:47
A Dios no le importa
que la congregación de tu iglesia sea pequeña. A lo que se opone es a que tu
iglesia tenga una visión pequeña, puesto que eso limita lo que Dios puede hacer
a través de ti. Se cuenta la historia de un turista que visitaba un pueblo
inglés. Éste le preguntó a un anciano: '¿Tiene algo de especial este lugar?'.
El anciano sonrió y dijo: 'Sí, desde aquí puede usted empezar y después ir a
cualquier lugar del mundo'. En Hechos capítulo 5 versículo 28, la iglesia del
Nuevo Testamento fue acusada de "...llenar Jerusalén de vuestra
doctrina...". Y en el capítulo 17 versículo 6, Pablo y Silas fueron
acusados de "...trastornar el mundo entero...". ¡Qué influencia! Dios
tiene un plan para que la iglesia crezca y tú tienes una función que
desempeñar.
Estás llamado a invitar a los de fuera. Dirás: '¿No es eso
el trabajo del pastor?'. No, él es un pastor de ovejas, y como tal no da a luz a las
ovejas, sino que son éstas las que se reproducen. ¿Cuándo fue la última vez que
trajiste a alguien a la iglesia? Si descubrieras una cura para el cáncer o para
el alzhéimer, ¿no la darías a conocer? Jesús dijo: "Un hombre hizo una
gran cena y convidó a muchos... envió a su siervo a decir a los convidados:
'Venid, que ya todo está preparado'" (Lucas 14:16-17). Cuando los
invitados comenzaron a poner excusas sobre por qué no podían ir, "dijo el
señor al siervo: 'Ve por los caminos y por los vallados, y fuérzalos a entrar
para que se llene mi casa'" (Lucas 14:23). Fíjate en las palabras
"fuérzalos a entrar". En términos modernos: llévalos en tu coche,
organiza un desayuno antes del culto o una comida después. Sé creativo, haz lo
que se ocurra, pero ¡tráelos a la iglesia!
BOB Y DEBBIE GASS - (Devocional "LA PALABRA PARA
HOY")


