"¡Quitad los obstáculos...!" (Isaías 57:14 CST)
En los tiempos bíblicos
no se corrían los maratones por rutas llanas y fáciles sino por senderos llenos
de obstáculos con los que los corredores podían tropezarse, caer y perder la
carrera. Destaquemos tres obstáculos de los que tendrás que cuidarte en la
carrera de la vida:
1) La falta de perdón. "...Si vosotros no perdonáis,
tampoco vuestro Padre que está en los cielos os perdonará vuestras
ofensas" (Marcos 11:26). Cuando la mención de alguien suscita en ti
resentimiento, ora: 'Padre, perdónalo como me has perdonado a mí. La bendición
que te pido para mí, dásela en doble medida'. Cuando te vengas, no le das a
Dios el derecho de demostrar Su misericordia y tratar con la situación a Su
manera. No juegues a ser Dios. Tú has recibido misericordia, ¡pásala a
otros!".
2) Las relaciones que no te convienen. Escribe Pablo: "...Las malas compañías
corrompen el buen carácter" (1 Corintios 15:33 NTV). En el camino de la
vida, tú eliges a los compañeros de viaje.
Si das tu tiempo a quienes no lo merecen, no tienes derecho a quejarte.
Sé más selectivo, elige tus amistades entre quienes comparten tus valores,
entienden el propósito que Dios tiene para tu vida y te ayudan.
3) Un corazón indeciso. Según Pablo: "...Yo mismo no
pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que
queda atrás y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al
premio..." (Filipenses 3:13-14). Tendrás un corazón decidido cuando tu
mente sea resoluta. Eso es lo que separa a los ganadores de los perdedores. Gasta
tu vida en algo mayor que tu propio interés, lucha por un propósito que perdure
aun después de que tú te hayas ido.
BOB Y DEBBIE GASS - (Devocional "LA PALABRA PARA
HOY")


