“No participéis en las obras infructuosas de las
tinieblas, sino más bien reprendedlas.” Efesios
5:11
En vez de
hacer lo que hacen las personas del mundo, debemos reprender su maldad. Se nos
pudiera llamar la CIA
espiritual: nuestro trabajo es reprender las fechorías de las tinieblas.
Nuestro instrumento es la
Palabra de Dios: “Toda la Escritura es inspirada
por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en
justicia” (2 Ti. 3:16). Nuestra vida y nuestras palabras deben reprender el
mal.
A veces por
la manera en la que usted vive puede reprender el mal en la vida de las
personas. ¿Alguna vez ha caminado hacia
personas que saben que usted es cristiano y que da la casualidad que están en
medio de una conversación indecente? ¿Cambian de pronto de conversación?
Cuando algunos incrédulos con quienes yo jugaba golf se enteraban de que yo era
pastor, sus palabras y actitudes cambiaban de inmediato.
También
Dios nos ha dado la misión de reprender verbalmente el mal del mundo. Debemos
diagnosticarlo, confrontarlo y después dar la solución. El pecado es un cáncer
que debe extirparse. No se ayuda a nadie con pasar por alto su pecado. Las
personas deben reconocer su pecado antes de que puedan ver su necesidad de un
Salvador.
JOHN MACARTHUR
- (Devocional "LA VERDAD PARA HOY”)


