"La tierra te dará espinos..." (Génesis 3:18 DHH)
En la Biblia hay 3 espinos que
perfilan un cuadro de la creación. Analicémoslos y veamos qué podemos aprender:
1) Una creación maldita con espinos. Cuando Adán y Eva pecaron,
Dios les dijo: "...Maldita será la tierra por tu causa; ...espinos y
cardos te producirá... Con el sudor de tu rostro comerás el pan, hasta que
vuelvas a la tierra..." (Génesis 3:17-18). En ese momento, todo cambió
para la humanidad. Las rosas crecieron con espinas, la amistad con Dios se
quebró y el hombre, que había sido creado para vivir por siempre, se convirtió
en mortal. Fue algo muy trágico; pero Dios tenía una solución.
2) Un Salvador coronado de espinas. "...Pusieron
sobre su cabeza una corona tejida de espinas..." (Mateo 27:29). La
maldición, que empezó en un Jardín, fue anulada en un jardín. Cuando Dios
expulsó a Adán y a Eva del Edén, puso un ángel con una espada de fuego a la
puerta para impedirlos volver a entrar. Pero en la cruz, Jesucristo, el último
Adán, fue traspasado por la espada del juicio de Dios, y con ello se hizo
nuestro Salvador y sustituto, garantizándonos la salvación. Gracias a eso,
ahora podemos volver a entrar en la presencia de Dios. ¿Qué perdió Adán? La
comunión con Dios, la inmortalidad y la perfección inmaculada. En la cruz,
Jesús recuperó y restauró esas tres cosas para nosotros. "De modo que si
alguno está en Cristo, nueva criatura es: las cosas viejas pasaron; todas son
hechas nuevas" (2 Corintios 5:17). Resaltemos las palabras "en
Cristo". En el Nuevo Testamento encontramos esa expresión treinta y una
veces. O sea, una para cada día del mes. Alégrate, Dios te ama y te acepta
"en Cristo".
BOB Y DEBBIE GASS - (Devocional "LA PALABRA PARA
HOY")


