"Tened también
vosotros paciencia, y afirmad vuestros corazones; porque la venida del Señor se
acerca." Santiago 5:8
La última palabra del Cantar de amor es, "Apresúrate, amado
mío", y entre las últimas palabras del Apocalipsis leemos, "El
Espíritu y la Esposa
dicen: Ven", a lo cual, el Esposo celestial responde: "Ciertamente
vengo en breve". El amor anhela la gloriosa aparición del Señor, y se goza
con esta dulce promesa: "La venida del Señor se acerca". Esto
tranquiliza nuestras mentes en cuanto al futuro. Miramos con esperanza a través
de esta ventana.
Esta sagrada "ventana de ágata" deja entrar torrentes de luz
sobre el presente, y nos pone en una excelente condición para un trabajo o un
sufrimiento inmediatos. ¿Estamos siendo probados? Entonces la cercanía de
nuestro goce susurra paciencia. ¿Nos estamos debilitando porque no vemos la
cosecha producto de nuestra siembra? Nuevamente esta gloriosa verdad clama
para nosotros "tened paciencia". ¿Acaso nuestras multiplicadas
tentaciones nos conducen a dudar en lo más mínimo? Entonces la seguridad de que
antes de que pase mucho tiempo el Señor estará aquí, nos predica con base en
este texto: "Afirmad vuestros corazones." Sean firmes, sean estables,
sean constantes, "creciendo en la obra del Señor siempre." Pronto
escucharán las trompetas de plata que anuncian la venida de su Rey. No deben
tener el menor miedo. Defiendan el fuerte, pues Él viene; sí, Él podría
aparecer en este preciso día.
CHARLES SPURGEON -
(Devocional "MEDITACIÓN DE HOY")


