“Sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es
el vínculo perfecto.” Colosenses 3:14
Las
personas del mundo buscan mucho el amor. Se considera como la meta suprema el
amar y ser amado. Se ve al amor como la forma de experimentar las emociones
extremas: nunca será tan feliz ni estará tan triste como cuando está enamorado.
La música
actual estimula esa búsqueda del amor. Casi toda ella tiene el mismo mensaje
implícito: sea la fantasía de un amor que se busca o la desesperanza de un amor
perdido. Las personas siguen persiguiendo ese sueño esquivo. Fundamentan su
concepto del amor en lo que hace para ellos. Las canciones, los dramas, las películas, los libros y los programas de
televisión perpetúan continuamente la fantasía; el sueño de un amor
perfecto satisfecho a la perfección.
El amor del
mundo es implacable, condicional y ególatra. Se centra en el deseo, el placer
egoísta y la lujuria; todo lo opuesto del perfecto amor de Dios. Las personas
buscan amor, pero no es el amor verdadero; es la perversión de Satanás.
JOHN MACARTHUR -
(Devocional "LA VERDAD PARA HOY”)


