miércoles, 25 de junio de 2014

Enseñanzas del Hijo Pródigo (2) 25 junio




"...Allí desperdició sus bienes"  Lucas 15:13


El Hijo Pródigo le dijo a su padre 'Lo quiero todo, ¡ya!'. Para saber si algo te conviene o no, tienes que entender de dónde procede tal deseo. Los padres amorosos no dan cosas a sus hijos sólo porque éstos las pidan e insistan; no, son una recompensa por buen comportamiento, y también saben lo que le conviene a cada edad. Dios es un padre amoroso. Todos conocemos a gente bien intencionada, cuyos talentos les llevaron a grandes triunfos. Pero luego cayeron y se "quemaron" debido a áreas inmaduras e indisciplinadas de su vida. Por favor, escucha a tu Padre celestial y no te vayas de casa hasta que te diga que estás listo para hacerlo.

El Hijo Pródigo "...desperdició sus bienes viviendo perdidamente" (Lucas 15:13).  Fijémonos en la palabra "bienes". Satanás quiere robarte no sólo tus posesiones materiales, sino tu carácter, tu autoestima, tu determinación y tus metas. Al igual que el Hijo Pródigo, puedes llegar a una situación en la que pierdas hasta el deseo de vivir. Es posible sumergirte en los elogios de la gente y pensar que todo te sonríe y sin embargo estar a muy pocos pasos de "la pocilga". La Biblia dice: "...Se arrimó a uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual lo envió a su hacienda para que apacentara cerdos" (Lucas 15:15). Notemos el término "se arrimó". Para evaluar dónde te encuentras espiritualmente, analiza a quién te estás "arrimando". Tus compañías son como una brújula que indica la dirección en la que va encaminada tu vida. Y esa brújula no miente. Pero hay esperanza: el Hijo Pródigo volvió a casa y su padre lo estaba esperando con los brazos abiertos. Tu Padre celestial también te está esperando, así que ve a él mientras todavía estés a tiempo.


BOB Y DEBBIE GASS - (Devocional "LA PALABRA PARA HOY")







TRADUCCIÓN