Soy pastor, y mis horas
se llenan con el trabajo de mi vocación. Pero últimamente mi corazón ha sido
movido por hacer el trabajo de un evangelista. Recientemente le pedí a Dios que
me abra las puertas a cinco personas durante la próxima semana para que yo
pudiera testificarles acerca de Jesús. Ese mismo día yo estaba sentado con mi
familia en un restaurante cuando un hombre mayor puso su mano en cada uno de
nuestros hombros al pasar. Fue un gesto de ternura y yo me acerqué para hablar
con él.
Su nombre era Skip y
tenía ochenta y cinco años. Nos dijo que su esposa acababa de quedar
incapacitada por un derrame cerebral. “Hemos estado casados durante todos estos
años, y ahora ella está acostada en la cama en nuestra casa”, dijo Skip: “Estoy
abrumado con el trabajo de cuidar de ella.
Acabo de salir para
tener un breve descanso”. Cuando le pregunté si podíamos orar por él, los ojos
de Skip llenaron de lágrimas. Él había
estado esperando escuchar que alguien le diga que Dios se preocupaba por él.
Más tarde esa semana,
compartí el amor de Jesús con un adolescente sin hogar. En pocos días había
tenido encuentros poderosos y significativos con otros. La oración no sólo abre
puertas poderosamente sino que abre nuestros ojos a las necesidades de nuestro
alrededor y al deseo de Dios por satisfacer esas necesidades.
En cada una de nuestras
comunidades, la gente está dispuesta a ver una iglesia fiel que actúe de
acuerdo a su creencia de que Dios quiere liberar a la gente de cada prisión.
Ellos quieren saber que hay esperanza en su desesperación. El Señor está listo
para moverse como resultado de nuestras oraciones, y ahora necesita que sigamos
adelante en la fe para ver Su poder transformar vidas.
Te ruego: Sigue orando fervientemente,
por tus seres queridos y por todos los que conoces. Puede que Dios ya se haya
movido en sus vidas, a pesar de que no te des cuenta. Así que cuando escuches
que llamaban a tu puerta, se fiel en abrir, Jesús está listo para sorprendernos
con Su amor que salva, libera y transforma.
GARY WILKERSON -
(Devocional Diario “ORACIONES”)


