"Estas cosas les
sucedieron como ejemplo. Para nosotros." (1 Corintios 10:11 LBLA)
Sansón fue un fracasado, y José, un campeón. Sansón tenía
todo a su favor; era el resultado de un nacimiento milagroso, criado por unos
padres fieles a Dios y poseía una fuerza sobrenatural. Con todo y con
ello, fracasó miserablemente.
¿Por qué?
1) No oraba. La única vez que leemos que Sansón oró fue cuando estaba
en problemas. ¿Te suena? Si hicieras una autopsia a tus grandes fracasos, en
alguna parte de los escombros te encontrarías con que habías abandonado el
lugar de la oración. No puedes poner en marcha tu automóvil con el depósito
vacío, trabajar con el estómago vacío o pagar facturas con la cuenta bancaria
vacía. Y tampoco puedes vivir una vida cristiana victoriosa sin orar a diario.
2) Se negó a vivir según
la Palabra de Dios. Cuando lo confrontaron sus padres por querer
casarse con la mujer equivocada, Sansón les dijo: "...Es la que me
gusta..." (Jueces 14:3 DHH). Cuando te dejas llevar por los sentimientos
en lugar de por las Escrituras, te buscas problemas. Una de las mejores
definiciones de "desobediencia" es "obediencia incompleta".
No puedes elegir qué parte de la Biblia quieres vivir y hacer oídos sordos al
resto.
3) No tenía la
motivación adecuada. Al contrario que José, que brindó perdón a
quienes le habían hecho daño, Sansón oró por venganza. En cuanto cedes ante el
resentimiento, permites que cualquier persona que no sea Dios te dicte qué
hacer, y al final acabas sufriendo todavía más.
4) La codicia le
motivaba. Relacionándose con los filisteos, les apostó
a treinta de ellos: "...Si no me lo podéis descifrar... me daréis a mí los
treinta vestidos..." (Jueces 14:13). A lo mejor piensas: "¿Y a mí
qué?". Si le pasó a Sansón, ¡también te puede pasar a ti!
"Por amor de Sión no callaré y por amor de Jerusalén
no descansaré... hasta que restablezca a Jerusalén y la ponga por alabanza en
la Tierra..." (Isaías 62:1,7)
BOB Y DEBBIE GASS - (Devocional "LA PALABRA
PARA HOY")


