“Sabiendo que la prueba
de vuestra fe produce paciencia.” Santiago 1:3
Nunca dude que las pruebas lograrán algo positivo. Están
destinadas a producir “paciencia” o, mejor traducido, “resistencia” o
“perseverancia”. Con cada prueba forjamos la tenacidad de espíritu que resiste
bajo presión mientras esperamos con paciencia que Dios quite la prueba a su
debido tiempo y entonces nos recompensa. Eso nos fortalece a medida que
obtenemos más resistencia.
Dios nos edifica de la
misma manera que un corredor va desarrollando poco a poco la capacidad de
correr largas distancias. Él comienza por lo más
insignificante y va aumentando hasta la capacidad máxima. Dios permite mayores
pruebas en nuestra vida a fin de aumentar nuestra resistencia para un mayor
servicio y gozo, ya que cuanto más difícil la batalla, tanto más grata la
victoria. Cuando usted sale de una prueba difícil, puede regocijarse por la
liberación que Dios le ha dado. Eso prueba que se puede confiar en Él, y eso
fortalece su fe.
JOHN MACARTHUR
- (Devocional "LA
VERDAD PARA HOY")


