“Él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en
vuestros delitos y pecados.” Efesios
2:1 (Lea: Efesios 2:1-3)
Este es el gran
análisis que hace el profeta del problema, la dificultad con la que se enfrenta
Jesucristo cuando se acerca al hombre o a la mujer. Y lo que se precisa para
resolver esta situación es nada menos que la inmensurable grandeza de Su poder.
A nosotros nos resulta extremadamente difícil creer que estamos muertos. Si se
acerca usted a un estudiante al principio de la juventud que está participando
con sus amigos en toda clase de actividades emocionantes y está esperando poder
crearse una vida de independencia, y le dice usted: “Estás muerto”, el joven le
mirará a usted con ojos llenos de lástima y dirá: “¿Qué clase de persona es
usted? ¿Acaso está usted loco?”.
Pero considere usted el
análisis que hace Pablo y verá la verdad que es esta, porque existen dos
características básicas en las personas muertas: una de ellas es la impotencia
total, el verse incapacitadas. Un amigo recordó un incidente relacionado con un
joven que estaba trabajando a tiempo parcial en una funeraria que le llevó una
noche a hacer una gira por el lugar. Llegaron al cuarto en el que estaban los
cuerpos tumbados sobre losas y removió la sábana, diciendo: “Háblales acerca de
Jesús”. Él le contestó: “¡Jamás me he olvidado de eso! ¡Qué imposible sería
responder a cualquier petición en su condición!”.
La segunda
característica es la corrupción. El
motivo por el que existen los depósitos de cadáveres es que los cuerpos muertos
tienden a deteriorarse. En la historia de Lázaro Marta le dijo a Jesús:
“Señor, hiede ya, porque lleva cuatro días” (Juan 11:39). Esa es también una
señal de la muerte: la corrupción.
El apóstol usa dos
palabras que están relacionadas con estas dos condiciones, y estos son los
motivos por los que dice que las personas sin Cristo están muertas. En primer
lugar, usa la palabra transgresiones. Esta es una palabra que significa
“tropezarse”. Nosotros somos culpables de tropezarnos. No tenemos la intención
de hacerlo, pero acabamos equivocando el camino. Empezamos con grandes ideales,
teniendo una imagen de lo que nos gustaría ser. Es lo que nos proponemos hacer,
pero en algún momento perdemos de vista el objetivo. No logramos alcanzar
nuestros ideales ni logramos convertir nuestros sueños en realidad. Esa es la
impotencia de la vida humana. Esa es la señal de la muerte que se encuentra
presente en la humanidad por todas partes.
Pero además de esto,
tenemos nuestros pecados. Nosotros
pecamos cuando desobedecemos a lo que sabemos que es la verdad. Esta es la
causa de la inclinación descendente, el deterioro de la vida. La mayoría de
nosotros empezamos teniendo unos ideales bastante elevados y con actitudes
saludables. Enfocamos la vida con buenos niveles morales, gracias a los hogares
en que nos hemos criado y lo que nos han enseñado. Y nosotros somos a los que
más trabajo nos cuesta creer este pasaje. Sin embargo, todos nosotros podemos
recordar que algunas de las cosas que hacemos ahora con un descuido total y la
aceptación absoluta nos hicieron sentirnos horrorizados cuando nos las
sugirieron por primera vez. E incluso al principio de realizarlas, sentimos
inquietud en nuestro espíritu. Pero ahora se han convertido en algo corriente,
por lo que las realizamos sin dificultad alguna. Esto pone de manifiesto la
facultad del deterioro en la vida. Esta es la marca de la muerte, una
corrupción que va en aumento, que produce esta terrible sensación de falta de
esperanza y deterioro que tanto nos angustia en todos los aspectos de la
sociedad humana actual.
ORACIÓN. Padre, te doy gracias por atreverte a decirme la verdad aunque yo no quiero escucharla. Tú me la explicas con los términos más sencillos, y yo me alejo corriendo de ella, negándome a enfrentarme con ella. Te doy gracias por no dejarme en este estado totalmente falto de esperanza.
APLICACIÓN PARA LA VIDA. La gracia infinita de Dios nos permite recibir Su don que proporciona la cura para el dilema humano. ¿Cuáles son las dos características fundamentales de las personas muertas?
RAY STEADMAN - (DEV. "EL PODER DE SU PRESENCIA")
ORACIÓN. Padre, te doy gracias por atreverte a decirme la verdad aunque yo no quiero escucharla. Tú me la explicas con los términos más sencillos, y yo me alejo corriendo de ella, negándome a enfrentarme con ella. Te doy gracias por no dejarme en este estado totalmente falto de esperanza.
APLICACIÓN PARA LA VIDA. La gracia infinita de Dios nos permite recibir Su don que proporciona la cura para el dilema humano. ¿Cuáles son las dos características fundamentales de las personas muertas?
RAY STEADMAN - (DEV. "EL PODER DE SU PRESENCIA")


