Año 1 - Semana: 45 - Día: 2
LEE Juan 6:60-71
–
Vivir la vida con perspectiva de eternidad, no es una cuestión fácil.
MEDITA. Aunque Jesús había dedicado mucho tiempo a atender
necesidades físicas de quienes le seguían, el propósito verdadero de su venida
al mundo era salvar sus almas.
Cuando les habló de salvación, comenzaron a no tener interés
en Jesús. Mientras
alimentaba sus cuerpos le seguían, esperando que fuese el futuro rey. Los doce
que quedaron fueron escogidos para cumplir la voluntad de Dios; hasta había
uno, Judas, a quien le tocaría desempeñar un lamentable papel.
Las palabras de Pedro
implican un reconocimiento de quién es el Cristo, como único Salvador (Hch. 4:12),
en definitiva, una confesión. Detengámonos en sus palabras. Pedro dice: ¿A
quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna.
En la actualidad, se nos ofrece tanto fuera como dentro de
la iglesia. Hay
muchos "lugares" donde ir para satisfacer nuestra necesidad de
trascendencia; en el "mercado" podemos encontrar esoterismo,
ocultismo, consumismo, adicciones, etc.; pero ninguno se compara a la propuesta
de Jesús, como el Cristo y además el Hijo del Dios vivo, el dador de la vida
eterna.
APLICA. ¿Puedes decir que tu forma de vivir
refleja la vida que Dios propone? ¿Qué caracteriza tu vida? Observa el cambio
reflejado en las respuestas de los discípulos ¿Qué debes cambiar en tu vida
para que se asemeje más a la de Cristo?
ORA. Señor, guíame con el poder de tu Espíritu para que en mi
vida halles más de ti y menos de mí.
UNIÓN BÍBLICA INTERN. - (Dev. “ENCUENTRO CON DIOS”)


