miércoles, 26 de octubre de 2016

Suéltalo 26 octubre





“… le entregas tu corazón y hacia él extiendes las manos” (Job 11:13 CST)


Jesús, “el gran médico”, nunca venda una herida infectada. Él insiste en abrirla, drenarla, limpiarla y dejarla curar. Quizá hayas dado a luz a un hijo de una relación extramatrimonial, hayas abortado, hayas estado en la cárcel o hayas tenido un divorcio amargo; no te desanimes. A Jesús no le impresionan nuestras virtudes, pero  “se compadece de nuestras debilidades” (Hebreos 4:15). Él comprende que tengas dificultades. “Por haber sufrido Él mismo la tentación, puede socorrer a los que son tentados” (Hebreos 2:18 CST). Quizá te estés preguntando si Dios puede bendecirte y usarte a pesar de los problemas de tu pasado. ¡Por supuesto! El himno de William Cowper lo expresa así: “Hay una fuente sin igual de sangre de Emanuel, en donde lava cada cual las manchas que hay en él”.
                
Las recompensas del arrepentimiento son enormes. Zofar contestó a Job: “¡Si tan sólo preparas tu corazón y levantas tus manos a Él en oración! Abandona tus pecados y deja atrás toda iniquidad. Entonces tu rostro se iluminará con inocencia; serás fuerte y estarás libre de temor. Olvidarás tu sufrimiento; será como agua que corre … Tener esperanza te dará valentía. Estarás protegido y descansarás seguro. Te acostarás sin temor; muchos buscarán tu ayuda” (Job 11:13-19 NTV). Ya sea que sientas remordimientos por acciones pasadas o estés dolido por algo que te hayan hecho, suéltalo. Hoy mismo entra en el río de la gracia de Dios y deja que fluya en ti para hacerte libre.



BOB Y DEBBIE GASS - (Devocional "LA PALABRA PARA HOY")









TRADUCCIÓN