“Por órdenes
del Señor, Moisés iba anotando cada etapa y cada lugar al que llegaban…” Números
33:2 (Leer: Núm 33:1-15, 36-37 - RVC)
Números 33 tal vez sea un capítulo de la Biblia que
leemos sin reflexionar en lo que dice. Al parecer, es solo una larga lista de
lugares por donde peregrinaron los israelitas desde Ramesés, en Egipto, hasta
los campos de Moab. Sin embargo, seguramente es importante porque es la única
porción de Números con estas palabras: «Moisés escribió sus salidas conforme a
sus jornadas por mandato del Señor» (v. 2).
¿Por qué guardar un registro de estas cosas? ¿Podría ser
para que los israelitas que dejaban el desierto pudieran pensar en los 40 años
de peregrinación y recordar la fidelidad de Dios en cada etapa?
Imagino a un padre israelita sentado junto a una fogata
recordando con su hijo: «¡Nunca me voy a olvidar de Refidim! Estaba muerto de
sed, y solo había arena por todos lados. Entonces, Dios le dijo a Moisés que
golpeara una roca con su vara. Pensé que
sería inútil, pero, ante mi sorpresa, ¡brotó agua de la piedra! Y miles
bebimos y no tuvimos más sed» (ver Salmo 114:8; Números 20:8-13; 33:14).
Entonces, ¿por qué no intentarlo? Reflexiona en tu vida,
etapa por etapa, y recuerda todas las formas en que Dios te ha demostrado su
fidelidad y amor.
Señor, gracias por todas tus bendiciones. Que pueda
recordarlas una por una y reflexionar en tu bondad permanente en cada etapa de
mi vida.
La fidelidad de Dios se extiende a todas las
generaciones.
(La Biblia en
un año: 2ª Timoteo 1:1-18)
DAVID H. ROPER -
(DEVOCIONAL “NUESTRO PAN DIARIO")


