Año 1 - Semana: 43 - Día: 4
LEE Juan 3:1-21
– Un
encuentro con Jesús puede cambiar la vida.
MEDITA. Nos encontramos en este pasaje frente a un hombre que era
principal entre los judíos y fariseos, se llamaba Nicodemo (1). Este hombre, a
pesar de su formación académico-religiosa, capacidad intelectual, y posición
social, tenía una gran necesidad espiritual que dejó traslucir al buscar a
Jesús. Menos mal que las "riquezas" de Nicodemo no le fueron un
obstáculo al buscar al Señor; de lo contrario se hubieran cumplido en él las
palabras de Jesús: "¡Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los
que tienen riquezas!" (Lc. 18:24). ¿Hay
algo que te impide acercarte al Señor y reconocer tu necesidad espiritual?
El maestro de la ley
buscó de noche a Jesús y reconoció la autoridad divina en él (2).
Inmediatamente el Señor lo confronta con su necesidad espiritual: La necesidad
de nacer de nuevo. Durante la conversación surgieron en Nicodemo una serie de
interrogantes (4, 9). Jesús se encargó personalmente de aclarar sus inquietudes
y responder a sus preguntas. Le animó a poner su mirada en la cruz (14) para
salvación y luego afirmó en forma contundente: "Porque de tal manera amó
Dios al mundo" (16). Dios pagó, con la vida de su Hijo, el más alto precio
que se puede pagar. Jesús aceptó nuestro castigo, pagó el precio de nuestros
pecados, y luego nos ofreció una nueva vida que nos compró con su muerte.
¿Has considerado la
opción entre "creer y no creer" y sus consecuencias? (18)
APLICA. ¿Has reconocido tu condición de
pecador delante de Dios? ¿Ya aceptaste el amor de Dios? ¿Qué vas a hacer para
ayudar a otros a encontrar la salvación en Cristo? ¿Sueles buscar al Señor con
alguna "riqueza" entre manos?
ORA. Gracias Señor, porque moriste por mí en la cruz del Calvario.
UNIÓN BÍBLICA INTERN. - (Dev. “ENCUENTRO CON DIOS”)


