CURSO BÁSICO DE LA DOCTRINA CRISTIANA (NIVEL 1)
Por el Dr. Juan S. Boonstra
PARTE 24
24. LA RESURRECCIÓN DE LOS MUERTOS.
Cuando
estudiamos la resurrección de Jesucristo dijimos que esa resurrección nos
dejaba ver algo de lo que será nuestra resurrección. Ahora hemos de considerar
este suceso tan grandioso en la vida de la humanidad.
A. LA MUERTE.
Al considerar
la resurrección es lógico que se considere primeramente la muerte, por cuanto
aquélla está motivada por ésta.
1. Lo
que es la muerte. La muerte puede definirse únicamente por lo que hace.
Cuando algo vivo muere, es porque sus acciones, movimientos, crecimiento, han
cesado. La muerte no se puede definir simplemente porque no se sabe lo que es
"vida". La vida es algo fuera
del poder humano. El hombre no puede inventarla ni producirla. Lo que es
muerto, es muerte y lo que vive es vida. Cuando esa vida termina, llega la
muerte. La Biblia, sin embargo, enseña que la muerte es la separación del cuerpo
y el alma. Mientras hay vida en el ser humano su alma está en él. Cuando el
alma deja el cuerpo, se produce la muerte. Léase Eclesiastés 12:7. El cuerpo que
fue tomado del polvo, vuelve al polvo. El alma lo abandona. Eso es la muerte.
2. La
causa de la muerte. De acuerdo con la enseñanza bíblica, la causa de la
muerte es el pecado. Cuando Dios puso a Adán y Eva en el Paraíso, les dijo que
ciertamente morirían si comían del fruto prohibido.
B. EL ESTADO INTERMEDIO.
Se llama así al
período entre la muerte y la resurrección. La gente se pregunta: "¿Dónde
está el alma después de la muerte?" El cuerpo saben dónde está pero sobre
el alma tienen preguntas. Algunos dicen que la muerte elimina el alma y que
allí se termina todo. Otros dicen que el alma entra en un período de sueño en
algún lugar invisible hasta el día de la resurrección. La Biblia, sin embargo,
nos proporciona suficiente información sobre esto. Dice que el alma es inmortal y por eso no puede desaparecer. Dice
también que las almas están ansiosas por ver el día de la resurrección y por
eso no pueden estar en un largo sueño.
1. Las almas de los creyentes son
llevadas al cielo después de la
muerte. Así lo enseña Jesús en una de sus parábolas (Lc. 16:22).
2. Las almas de los incrédulos y perdidos
son llevadas al infierno, el destino
de los que no creen en el Hijo de Dios y están aún en sus pecados cuando llega
la muerte (Lc.
16:23).
C. ES ENSEÑADA EN LA BIBLIA.
El Señor Jesús
mismo habló de la resurrección como cosa muy natural (Mt. 22:31-32). El apóstol Pablo
dice que si los muertos no resucitan entonces tampoco Cristo resucitó y así el
evangelio seria falso (1ª Co. 15:13-14). Es decir entonces que la
resurrección es cosa muy central e importante en las enseñanzas de la Biblia.
La Biblia abunda en detalles sobre la resurrección de los muertos. Es
lamentable que no tengamos aquí el tiempo o el espacio para considerar toda esa
información. Pero de una cosa no puede haber duda: todos resucitaremos algún
día.
1. Es
una resurrección corporal. Quiere decir esto que es el cuerpo el que
resucitará. El alma no ha muerto, ya que es inmortal y en consecuencia no puede
resucitar. Es el cuerpo muerto que hemos depositado en la tumba el que se
levantará.
2. Es
una resurrección de justos e injustos. Todos los seres humanos que han
vivido en el mundo resucitarán. No interesará dónde hayan vivido ni dónde han
sido sepultados. Parece esto imposible matemáticamente, pero es tan posible
para Dios como lo fue la creación del universo de la nada.
3. Es
una resurrección de distinta importancia
para justos e injustos. La resurrección de los salvados y de los perdidos
es igual en que en ambos casos el cuerpo volverá a unirse con el alma. Para los salvados en Cristo Jesús la unión
del cuerpo con el alma será para una vida plena y eterna. Para los
condenados, por otra parte, la unión de sus cuerpos con sus almas será para
sufrir el castigo eterno en todo su rigor y su peso.
4. Es
una resurrección que ocurrirá en el día que Cristo venga en las nubes del
cielo para juzgar a los vivos y a los muertos. Cuando aparezca el Señor en el
espacio, los muertos se levantarán de todas partes. Ese será el día de los
grandiosos y extraordinarios sucesos universales. ¡Cuán cuidadosos hemos de ser
para prepararnos para ese día glorioso para el creyente, pero terrible para el
incrédulo!
Conteste por escrito las siguientes preguntas:
1. ¿Cuándo resucitarán los muertos?
2. ¿Dónde están las almas hasta la
resurrección?
3. ¿Por qué mueren los hombres?
4. ¿Quiénes viven eternamente?
5. ¿Cómo sabemos que habrá una
resurrección de los muertos?


