“Y estas
palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón” Deuteronomio 6:6 (Deuteronomio 6:1-12)
El antropólogo Anthony Graesch afirma que el exterior de
un refrigerador revela qué es importante para las personas. Durante una
investigación que realizó con sus colegas, determinó que allí se colocaban un
promedio de 52 cosas: horarios escolares, fotos familiares, dibujos de los
hijos e imanes. Graesch denomina al refrigerador «un depósito de recuerdos
familiares».
El Señor puede usar un elemento tangible como una foto,
un souvenir o un versículo bíblico para que recordemos su fidelidad y el
llamado a obedecer su Palabra. Cuando Moisés les habló a los israelitas justo
antes de que entraran en Canaán, los instó a cumplir todos los mandamientos que
Dios les había dado: «las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en
tu casa, y andando por el camino […]. Y las escribirás en los postes de tu casa,
y en tus puertas» (Deuteronomio 6:7-9).
Darle a la
Palabra de Dios un lugar visible y de honor en sus casas y vidas era un
recordatorio diario y poderoso de
cuidarse de no olvidar al Señor, quien los había sacado «de la tierra de
Egipto, de casa de servidumbre» (v. 12)
El Señor nos desafía hoy a recordar que, si obedecemos su
Palabra, podemos depender de su cuidado fiel para todo lo que yace por delante.
Señor, que te recordemos y honremos con nuestra
obediencia a tu Palabra.
Las bendiciones diarias son recordatorios de la fidelidad
de Dios.
(La Biblia en
un año: Hechos 15:1-21)
DAVID C.
MCCASLAND - (Devocional
“NUESTRO PAN DIARIO")


