Año 1 - Semana: 27 - Día: 7
LEE Hechos 1:1-11 – La promesa del Espíritu Santo.
MEDITA. Jesús les pide a sus discípulos que se queden juntos
y esperen en Jerusalén para recibir la promesa del Padre (4). Ellos habían oído
hablar a Jesús de esta promesa, así que no era nada extraño para ellos. Pero se
despertó una tremenda expectativa pues la hora de ser bautizados con el
Espíritu Santo había llegado. Jesús dejaba su lugar al Consolador.
Al parecer los discípulos todavía pensaban que Jesús
restauraría el reino político de Israel (6). El no corrigió este pensamiento pero les comunicó que
nadie sabe cuándo serán realizados los planes de Dios y que en todo caso, lo
más importante es que ellos recibirían poder cuando llegase el Espíritu Santo.
¿De qué nos serviría conocer al detalle toda la información de un plan a
realizarse, si no contamos con los recursos necesarios para llevarlo a cabo?
¿De qué nos serviría conocer los tiempos del plan de Dios si no tenemos el
poder de lo alto para involucrarnos y entrar en acción?
Jesús ascendió (9) y
dejó el ministerio a sus discípulos, aún sabiendo que todavía no entendían claramente
su propósito. A pesar de esto, podían estar seguros que el Espíritu Santo les
enseñaría y guiaría a toda verdad, y les daría poder. Recién entonces iban a poder comprender los planes de Dios y disponer
de sus recursos.
Dos hombres vestidos
de blanco prometieron el regreso de Jesús, tal como le habían visto ir al cielo
(11). No sabemos la hora, pero estamos más que seguros que él regresará. El es
nuestra esperanza bienaventurada.
APLICA. ¿De qué manera se manifiesta el
poder del Espíritu Santo en tu vida? ¿Oras rogando al Señor por el poder de lo
alto? ¿Esperas confiadamente el regreso de Jesús? ¿Usas los recursos de Dios
para hacer su obra?
ORA. Ayúdame, Señor, a recibir tu poder a través del Espíritu
Santo.
UNIÓN BÍBLICA INTERN. - (Dev. “ENCUENTRO CON DIOS”)


