jueves, 7 de julio de 2016

No estamos solos 7 julio




Año 1 - Semana: 27 - Día: 7



LEE Hechos 1:1-11 La promesa del Espíritu Santo.


MEDITA. Jesús les pide a sus discípulos que se queden juntos y esperen en Jerusalén para recibir la promesa del Padre (4). Ellos habían oído hablar a Jesús de esta promesa, así que no era nada extraño para ellos. Pero se despertó una tremenda expectativa pues la hora de ser bautizados con el Espíritu Santo había llegado. Jesús dejaba su lugar al Consolador.

Al parecer los discípulos todavía pensaban que Jesús restauraría el reino político de Israel (6). El no corrigió este pensamiento pero les comunicó que nadie sabe cuándo serán realizados los planes de Dios y que en todo caso, lo más importante es que ellos recibirían poder cuando llegase el Espíritu Santo. ¿De qué nos serviría conocer al detalle toda la información de un plan a realizarse, si no contamos con los recursos necesarios para llevarlo a cabo? ¿De qué nos serviría conocer los tiempos del plan de Dios si no tenemos el poder de lo alto para involucrarnos y entrar en acción?

Jesús ascendió (9) y dejó el ministerio a sus discípulos, aún sabiendo que todavía no entendían claramente su propósito. A pesar de esto, podían estar seguros que el Espíritu Santo les enseñaría y guiaría a toda verdad, y les daría poder. Recién entonces iban a poder comprender los planes de Dios y disponer de sus recursos.

Dos hombres vestidos de blanco prometieron el regreso de Jesús, tal como le habían visto ir al cielo (11). No sabemos la hora, pero estamos más que seguros que él regresará. El es nuestra esperanza bienaventurada.


APLICA. ¿De qué manera se manifiesta el poder del Espíritu Santo en tu vida? ¿Oras rogando al Señor por el poder de lo alto? ¿Esperas confiadamente el regreso de Jesús? ¿Usas los recursos de Dios para hacer su obra?


ORA. Ayúdame, Señor, a recibir tu poder a través del Espíritu Santo.


UNIÓN BÍBLICA INTERN. - (Dev. “ENCUENTRO CON DIOS”)







TRADUCCIÓN