Año 1 - Semana: 27 - Día: 5
LEE Eclesiastés 5:1-12 – Estando en la presencia de
Dios vemos claramente la realidad.
MEDITA. El peligro que acecha siempre al cristiano es que se
acomode a la realidad del mundo. Las corrientes de perversión son muy fuertes y
amenazan con arrastrarnos. Es por eso que el sabio, luego de mostrarnos las
frustraciones de la sociedad, nos lleva hasta la casa de Dios para que
reflexionemos.
El hombre de fe tiene que estar en contacto permanente con
su Señor para no caer en las trampas de las mayorías. Pero tiene que establecer una
relación sabia: escuchar lo que Dios dice, asimilar su Palabra antes que emitir
juicios apresurados, argumentar con necedad o hacer promesas inconsistentes que
no se podrán cumplir.
En la presencia de
Dios el cristiano amplía su visión y todas las cosas toman la justa dimensión:
sobre el trono de los hombres, que parece inconmovible, alcanza a ver el trono
más alto (8); por encima de la fascinación de los valores materiales resaltan
con fuerza los espirituales (10). En la
presencia de Dios recibimos la fuerza espiritual que nos permite salir victoriosos
en la lucha cotidiana.
APLICA. ¿Percibes la presión del mundo que
quiere arrastrarte? ¿Estás firme en tus principios o claudicaste? ¿Cuánto
tiempo pasas diariamente en la presencia del Señor?
ORA. Señor, "El corazón me dice: 'Busca la presencia del
Señor.” Y yo, Señor, busco tu presencia" (Salmo 27:1)
UNIÓN BÍBLICA INTERN. - (Dev. “ENCUENTRO CON DIOS”)


