Año 1 - Semana: 9 - Día: 3
LEE Salmos 5:1-12 - El Señor protege y bendice a los suyos.
MEDITA. Dios es nuestro seguro defensor y en esa convicción podemos afirmar
nuestros pasos para andar por fe dando gracias por todo.
Comencemos nuestro día
buscando al Señor, orando y leyendo su Palabra. Y al hacerlo, hagamos nuestra
la experiencia del salmista: “Oh Jehová, de mañana oirás mi voz, de mañana me
presentaré delante de ti, y esperaré” (3). No nos demos el “lujo” de salir a la
calle sin haberle buscado.
Afuera nos espera la maldad, el que habla mentira para
“salvarse”, el que no tiene temor de Dios y si le es redituable para el
bolsillo engañar, lo hará sin sentir la más leve culpa.
Pero las historias que
se narrarán al finalizar el día en las mesas del íntegro y del malvado serán
muy diferentes. En la mesa del íntegro se escucharán dos cosas:
- Cómo disfrutó de la compañía y protección de Dios.
- Voces de júbilo porque Dios le guardó, y de alegría porque
hay recompensa por confiar en el todopoderoso.
APLICA. Piensa cómo realizar estas dos cosas:
1. Mantener viva la confianza en Dios.
2. Alimentarte de palabras y música de edificación que te
ayuden a ejercitar tu confianza en Dios.
ORA. Te alabo Señor, sin cesar y con
gozo. Recibe mi ofrenda de amor cada vez que yo exalte tu nombre pues tú eres
mi ayudador.
UNIÓN BÍBLICA INTERN. - (Dev. “ENCUENTRO CON DIOS”)