“... [ten] cuidado de no caer” (1 Corintios 10:12
CST)
La mayoría de
los esposos/as infieles no se propuso serlo. Pero se encontraron con la persona
que no convenía en un momento inadecuado y en un estado de ánimo vulnerable. La
Biblia advierte claramente: “...Si alguien piensa que está firme, tenga cuidado
de no caer” (1 Corintios 10:12 CST). Cuando piensas que algo no te podría
pasar, entonces te conviertes en el blanco de Satanás. ¿Qué puedes hacer para
que tu matrimonio esté a prueba de infidelidades? Tener una comunicación fluida
y sólida.
1) Comunícate a menudo con Dios. Jesús dijo:
“Y al orar... orad así: Danos hoy nuestro pan cotidiano” (Mateo 6:7-11 CST). La
comunicación cotidiana con Dios te arma contra las aventuras extramaritales. El
Señor también sabía que era necesario orar juntos. “Padre... Danos...
Perdónanos nuestros pecados” (1 Corintios 10:9-12 NTV). Eso supone que somos personas necesitadas que
oran juntas. Las parejas que así lo hacen no se separan tan fácilmente.
2) Comunícate asiduamente con la Palabra de Dios. Los libros
acerca del matrimonio te informa, pero sólo la Biblia, el manual matrimonial de
Dios, tiene el poder de transformar vuestra vida como pareja. Leer la Biblia
juntos os ilumina el entendimiento, saca a la luz cosas importantes, os hace
más sensibles, purifica las intenciones de vuestro corazón y salvaguarda
vuestra relación.
3) Comunicaos abiertamente entre vosotros. Construid un
“vallado de protección” en la relación para que la tentación no tenga por dónde
entrar. Estableced pautas razonables para relacionaros con el sexo contrario.
Sed abiertos y sinceros entre vosotros en cuanto a vuestras amistades sociales,
laborales o de la iglesia. Deberías prestarle atención a lo que incomode a tu
marido (o mujer) y, en lo posible, cambiarlo. Después de Dios, cada cónyuge es
la mejor protección contra las caídas del otro. ¡Así que escuchad, aprended y
amad!
BOB Y DEBBIE GASS - (Devocional "LA PALABRA PARA
HOY")


