PASCUA DE RESURRECCIÓN
"Vendré para llevaros conmigo" (Juan 14:3 CST)
Jesús dijo: "...Voy
a prepararos un lugar... vendré para llevaros conmigo. Así estaréis donde yo
esté.” (Juan 14:2-3 CST). Ésta fue la promesa de un novio a su prometida. En
tiempos de Cristo, cuando una pareja recibía el permiso de ambas familias para
casarse, el novio volvía a donde vivía el padre y construía una casa para su
futura esposa. Jesús, al prometernos que haría lo mismo por nosotros, equipara
la esperanza de los funerales a la de las bodas. Tal como Él ve las cosas, el
camino al cementerio y el pasillo central hasta el altar merecen el mismo
entusiasmo. Ambos celebran una nueva etapa, un nuevo apellido y un nuevo hogar.
Alégrate, ¡tu futuro Esposo va a venir para llevarte de Su brazo! ¿Suena demasiado
bien como para ser cierto? Compruébalo por ti mismo. Si en los 66 libros de la
Biblia encuentras una sola promesa de Dios que no haya cumplido, tendrás
motivos para dudar.
Lo último que veas en esta vida dará paso a tu primera
visión de Jesús. Su tumba está vacía y Su promesa sigue en pie; la hizo hace
dos mil años y ha estado preparándote un nuevo hogar desde entonces. ¿Te
imaginas cómo será? Juan, el escritor de Apocalipsis, mientras vivía en la
minúscula y árida isla de Patmos, escribió: "...El mar ya no existía más”
(Apocalipsis 21:1). Todas las mañanas cuando se levantaba veía el mar por todas
partes, esa barrera que lo separaba de sus seres queridos en el continente. Piénsalo;
en tu hogar celestial no habrá barreras, separaciones ni restricciones.
BOB Y DEBBIE GASS - (Devocional "LA PALABRA PARA
HOY")


