“Todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho,
hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios el Padre por
medio de él.” Colosenses 3:17
Los
incrédulos prestarían más atención a nuestro mensaje evangélico si le diéramos
algo especial a observar. Pudiéramos comenzar por no mentir y por decir siempre
la verdad. ¿Qué sucedería si nunca nos enojáramos hasta pecar, sino que siempre
obráramos con amor; que nunca robáramos, sino que siempre compartiéramos lo
nuestro; y que nunca dijéramos vulgaridades, sino que siempre pronunciáramos
palabras edificantes? ¿Puede imaginarse
cómo reaccionarían los perdidos si nunca nos amargáramos, ni enojáramos, ni mostráramos
resentimiento, ni fuéramos violentos, ni calumniadores, sino que siempre
nos caracterizara la bondad, la compasión y el perdón? Tal vez entonces
prestarían más atención.
Examine su
conducta. ¿Dice usted la verdad? ¿Controla usted su enojo de tal modo que solo
actúa con justicia? ¿Comparte con otros lo que tiene? ¿Habla con misericordia?
¿Es usted bondadoso, compasivo y clemente? Si usted es un nuevo hombre o una
nueva mujer en Cristo, vivirá de esa manera.
JOHN MACARTHUR
- (Devocional "LA VERDAD PARA HOY”)


