“Pero pida con fe, no
dudando nada.” Santiago 1:6
Un creyente debe pedir sabiduría con plena confianza en
Dios. Si le falta sabiduría, la culpa no es de Dios. Si no comprende su prueba,
por qué murió su cónyuge, el deterioro de su salud, sus problemas económicos,
por qué tiene problemas con su automóvil, con su trabajo o con sus hijos,
entonces es probable que no le haya pedido a Dios con fe constante que le dé
sabiduría.
Tal vez haya orado con
falta de sinceridad y con motivos incorrectos como aquellos a quienes Santiago
censuró al pedir solo para sus deleites (4:3). Quizá no esté orando de acuerdo con 1 Timoteo 2:8, que
dice que oremos “sin ira ni contienda”, y duda que Dios pueda ayudarlo o esté
dispuesto a hacerlo.
La fe constante sencillamente cree que Dios es un Dios
soberano y amoroso que suplirá todo lo necesario para comprender la prueba y
poder resistirla. Cualquiera que sea la prueba, puede creer que Dios la
permitió para su propósito divino y para la madurez espiritual de usted.
JOHN MACARTHUR
- (Devocional "LA
VERDAD PARA HOY")


