viernes, 30 de agosto de 2013

¡No hay nadie como Él! (5) 30 agosto




"EL SEÑOR ES MI LUZ Y MI SALVACIÓN, ¿DE QUIÉN TEMERÉ?..."  Salmo 27:1


Todos necesitamos tener un encuentro con el Cristo trasfigurado; Aquél que es mayor que Moisés, el dador de la ley, Elías el profeta y todos los demás profetas que han existido. El único que lleva la verdadera corona del universo, el Hijo Amado de Dios. Tenemos que postrarnos en nuestro rostro y verlo como el Santo, el Altísimo, El Único Dios. Cuando lo hagas, todos tus temores, excepto el temor de Jesucristo, se derretirán como si fueran cubitos de hielo en un día caluroso. Dirás con David: "El Señor es mi luz y mi salvación, ¿de quién temeré?..." (Salmo 27:1). En el libro El Príncipe Caspian (de Las Crónicas de Narnia), vemos la perfecta ilustración de lo anterior. Lucy ve a Aslan, el león, después de muchos años. Ha cambiado mucho desde la última vez y su tamaño la sorprende; y así se lo comunica.

'Aslan', dice Lucy, 'eres mucho más grande'. El león responde: 'Me ves así porque tú has crecido'. '¿No porque tú hayas crecido?' insiste Lucy. A lo que Aslan replica: 'No, sino que cada año que tú creces me ves más grande'. Así es con nuestro caminar con Cristo. Cuando más lo servimos, más grande lo vemos. No es que Él cambie, sino que nosotros cambiamos. Y empezamos a notar dimensiones, facetas y características que antes no percibíamos; incrementos sorprendentes de Su pureza, poder y singularidad.

Y sólo cuando nos postremos delante de Sus pies en humildad y en total dependencia, Él nos dirá lo que les dijo a sus discípulos en el monte de la transfiguración: "...Levantaos y no temáis" (Mateo 17:7).

"Por amor de Sión no callaré y por amor de Jerusalén no descansaré... hasta que restablezca a Jerusalén y la ponga por alabanza en la Tierra..." (Isaías 62:1,7)


BOB Y DEBBIE GASS - (Devocional Diario "LA PALABRA PARA HOY")






TRADUCCIÓN