lunes, 29 de septiembre de 2014

PIPER RESPONDE LA PREGUNTA: ¿DEBO LEER MI BIBLIA DIARIAMENTE? 29 septiembre

PIPER RESPONDE LA PREGUNTA
¿DEBO LEER MI BIBLIA DIARIAMENTE?



Por Salvador Gómez Dickson






Recientemente escuché a John Piper responder la pregunta “¿Debo leer mi Biblia diariamente?” Quisiera compartir las diez razones que dio en ese contexto para hacerlo. Limitándose únicamente a las necesidades que cualquier creyente tendría en su lugar de trabajo, éstos fueron sus argumentos:

He aquí algunas preguntas que haría para probar la relevancia de la Biblia para la vida diaria:

1. ¿Has sido tentado alguna vez a murmurar o a quejarte en tu trabajo? Bueno, Filipenses 2:15 es relevante y muestra una manera gloriosa de vivir sin murmurar.

2. ¿Has sido tentado alguna vez a ser codicioso en el trabajo? ¿A tomar algo que no es tuyo? La Biblia tiene mucho qué decir acerca de la codicia y el robo, sobre cómo el estar contento en Cristo te libera en el trabajo para ser generoso.

3. ¿Eres tentado a estar preocupado o ansioso en el trabajo? Todo el mundo lo es, y la Biblia habla sobre esto muchísimo. El mandato más común en la Biblia es “no temas”. Cualquier persona que tenga algún miedo en el trabajo se dará cuenta de que la Biblia es relevante.

4. ¿Eres tentado a jactarte en el trabajo? ¿O a alardear de ti mismo o llamar la atención sobre ti y la superioridad que tienes en alguna área? La Biblia está llena de sabiduría sobre el orgullo, la humildad y el efecto que tiene en las relaciones personales.

5. ¿Eres tentado en el trabajo a la ira en contra de cualquier otra persona? ¿Tienes que lidiar con un problema de temperamento? ¿Hay algunas relaciones tensas en el trabajo porque te sientes tan frustrado con otras personas? La Biblia trata una y otra vez con el problema de la ira y profundiza más en este problema que cualquier otra sicología pueda hacerlo.

6. ¿Alguna vez has sido tentado de tomar atajos en el trabajo? ¿A no hacer todo el trabajo que se espera de ti, ponchar temprano o llegar tarde o trabajar sin empeño? La Biblia es muy relevante con respecto a la calidad del trabajo que realizamos.

7. ¿Alguna vez has sido tentado sexualmente en el trabajo: a la lujuria o a ser infiel? La Biblia está llena de material relevante; posee una visión robusta de la sexualidad que pone todo en una buena perspectiva y en un lugar apropiado.

8. ¿Alguna vez has sido tentado a la auto-lástima en el trabajo, a lamer tus propias heridas porque alguien habló mal de ti o no te consideraron para una promoción? La Biblia está repleta de las dinámicas de la vida que nos ayudan a lidiar con la auto-compasión.

9. ¿Alguna vez has luchado con culpa en el trabajo, con emociones que vienen a ti que no son ciertas, que te hacen sentir que no eres lo bueno que deberías ser, o tal vez fallaste en algo que debía haber salido bien de acuerdo a tus propios estándares? No hay remedio excepto el remedio definitivo dado en la Biblia para la culpa.

10. ¿Hay personas perdidas sin Cristo en tu trabajo que realmente te importan, las cuales no quieres que vayan al infierno? ¿De dónde vas a obtener ayuda para lidiar con ellas y la esperanza de darles vida si no es en la Biblia? ¿De dónde sacarás fortaleza, valentía, denuedo, sabiduría para lidiar con esas personas?

Así que mi respuesta es que ¡es más que obvio que la Biblia es relevante para el trabajo y la vida de esta persona! El asunto realmente se reduce a esto: ¿quiere esta persona ver el gran tesoro del universo? ¿Desea conocer a Jesús y disfrutar a Jesús más que nada? ¿Ama a las personas tanto que se lamenta del hecho de que no conocen a Jesús y de que se perderán sin Él? El punto es éste: Si Jesús es supremo en la vida de esta persona, si su pasión es amarlo por encima de todo, si su pasión es desearlo y disfrutarlo y atesorarlo más que cualquier otra cosa, si su pasión es traer a la mayor cantidad de personas que pueda a esa experiencia...entonces ¡no puedes vivir sin la Biblia! Es el libro más relevante en el mundo.


(Esto fue tomado de la página de Desiring God, bajo la sección PREGUNTA AL PASTOR JOHN.)





Sabio en la batalla 29 septiembre




“La tribulación produce paciencia”  Romanos 5:3


Cada vez que se levanta la oposición, la gracia de Dios abunda en nosotros. Piense en lo que le sucede a un árbol cuando lo golpea una gran tormenta. El viento amenaza con arrancarlo de raíz y llevárselo. Le arranca ramas y se lleva sus hojas. Suelta sus raíces y desgaja sus brotes. Y cuando termina la tormenta, todo parece estar perdido.

Pero, mire de cerca; la misma tormenta que abrió grietas en la tierra alrededor del tronco ha ayudado a que las raíces se profundicen más. Ahora el árbol puede alcanzar fuentes de nutrición y de aguas nuevas y más profundas. Y todas sus ramas muertas han sido podadas. Puede que los brotes ya no estén, pero otros volverán a crecer con mayor plenitud. Le digo que dicho árbol es ahora más fuerte y crece en formas no vistas. Y sólo espere la siega, ¡porque dará mucho fruto!

Puede que usted se encuentre en una tormenta ahora mismo. El viento sopla con furia, lo sacude con violencia y usted piensa que caerá. Amado, ¡no entre en pánico! Debe saber que en medio de la tempestad, usted está echando profundas raíces espirituales. Dios está desarrollando en usted una profunda humildad, un mayor dolor y gemido por el pecado, una gran hambre de su justicia.

Dios está haciendo de usted, un experimentado soldado de la cruz, marcado por la batalla, pero sabio y valiente en ella. A veces, puede sentirse decepcionado de usted, pero el Señor nunca. El hecho es que Él pudo haber actuado soberanamente en cualquier momento para arrebatarlo de su batalla. Pero no lo hizo, ¡porque vio que ésta estaba produciendo en usted una mayor sed de Él!

Romanos 5:3 dice: “La tribulación produce paciencia”. El verbo “producir” significa: “lograr”.

En 2 Corintios 4:17, leemos: “Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria”. El verbo “produce” en este verso es el mismo que el de Romanos 5:3.




DAVID WILKERSON - (DEVOCIONAL DIARIO “ORACIONES”)


Un poco de descanso 29 septiembre




“No podéis servir a Dios y a las riquezas”  Mateo 6:24


—Está bien, entiendo que no puedo quitarle la primera parte a mi Biblia ni los mandatos que contiene —dijo Nora—. Pero mire los Diez Mandamientos. Una amiga creyente y yo tuvimos una discusión tremenda sobre el cuarto mandamiento, ese de acordarse del sábado para santificarlo. ¿Eso quiere decir que si hago mis tareas escolares el domingo estoy pecando? ¿O si hago trabajar a otro porque como en un restaurante el domingo o porque miro la TV los domingos a la tarde? Mi amiga afirma que la Biblia dice que no podemos trabajar los domingos ni siquiera para hacer las tareas escolares.

Aquí va la primera mitad de la respuesta. Los cristianos de la actualidad no están obligados a seguir la ley del sábado del Antiguo Testamento. De hecho, es el único de los Diez Mandamientos que no se repite en el Nuevo Testamento. Seguir esa ley significaría paralizar todo trabajo desde la puesta del sol el viernes hasta la puesta del sol el sábado. Ese es el sábado judío.

Pero aquí va la segunda mitad de la respuesta. Los cristianos primitivos siguieron observando el principio moral en que se basa la ley al reservar el primer día de la semana —el domingo— para descansar y adorar a Dios (ver Hechos 20:7; 1 Corintios 16:2; Apocalipsis 1:10).

Ahora, junta esas dos partes: No tienes que obedecer la ley del sábado del Antiguo Testamento, pero debes reservar un día por semana para descansar y adorar a Dios (ver Hebreos 10:25).

El domingo da resultado porque es el día cuando se llevan a cabo la mayoría de los cultos cristianos. Los creyentes que están obligados a trabajar los domingos deben dedicar parte del domingo o de otro día para adorar al Señor y descansar. Pueden concurrir a los cultos los sábados de noche que ahora realizan muchas iglesias.

Y esa no es una idea que es buena únicamente para los mayores. Si eres estudiante, la escuela es tu trabajo. En este caso, Dios quiere que veas cómo puedes hacer para que tus tareas escolares no interfieran con tu tiempo de adoración y descanso que Dios te quiere dar.

Ahora bien, quizá estés inquieto por esos jugadores de fútbol que están obligados a trabajar los domingos porque tú quieres acomodarte en el sillón para ver un buen partido. Bueno, no pecas por mirar partidos de fútbol, o por correr por el patio, o por comer en un restaurante o por comprar algo los domingos. Si los que te atienden quieren obedecer a Dios, escogerán otro día a la semana para descansar y adorar a Dios. Si no lo hacen, es decisión de ellos, no tuya.

Dios quiere que tengas la experiencia de enfocarte en él de una manera especial un día por semana. También quiere que tengas un descanso. ¡Y esa adoración y ese descanso son un regalo que te hace a ti!


JOSH MCDOWELL - (Dev. "VIDA NUEVA PARA EL MUNDO”)


¡No seas impulsivo! 29 septiembre




"...El que crea, no se apresure"  Isaías 28:16


Aunque eran gemelos, Esaú y Jacob eran muy distintos. Pero pronto aprendieron a negociar. ¿Has visto alguna vez a niños que hacen tratos que claramente favorecen a unos y perjudican a otros? Por ejemplo, un niño ofrece una chocolatina a otro a cambio de un juego de video muy caro. Pues bien, esa misma dinámica funcionó entre Esaú y Jacob. Esaú había estado cazando y volvió a casa agotado y hambriento. En ese momento nada le importaba más que la comida, así que ni siquiera pensó en el futuro y en su herencia de primogénito. En un momento de debilidad dijo: "...Me estoy muriendo, ¿para qué, pues, me servirá la primogenitura?... Y vendió a Jacob su primogenitura [por] pan y... guisado de las lentejas..." (Génesis 25:32-34). Una decisión que tuvo que lamentar el resto de su vida y de la que no pudo retractarse.

A los drogadictos en rehabilitación se les enseña la importancia de observar la señal de STOP con cuatro cosas que les ponen en peligro: cuando tengan hambre, estén enojados, se sientan solos o estén cansados. Y tú también. Si actúas siguiendo tus impulsos podrás hacer lo siguiente:

1) Comprar cosas que no necesitas a precios que no te puedes permitir;

2)  Reaccionar antes de saber todos los hechos, con la consiguiente pérdida de respeto, oportunidades y buenas amistades;

3) Comprometer tu carácter por unos momentos de placer pecaminoso;

4)  Abandonar la carrera en la mitad, o lo que es peor, a punto de conseguir la victoria.

La Biblia dice: "...El que crea, no se apresure" (Isaías 28:16). Cuando tomas decisiones basadas en la gratificación instantánea en lugar de en convicciones profundas y en propósitos a largo plazo, al final siempre pierdes. Así que no hagas esa clase de tratos y no te juegues el destino dado por Dios por un momento de placer. Sé paciente y aguanta. Si lo haces, Dios hará que se realicen tus sueños a lo grande, en lugar de que sean menoscabados.


BOB Y DEBBIE GASS - (Devocional "LA PALABRA PARA HOY")


Elegidos 29 septiembre




“No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto.”  Juan 15:16


LA RAMA no escoge a la vid, o decide en qué vid va a crecer. La vid hace brotar la rama, como si dijéramos, según su voluntad. De la misma manera, Cristo dice: «No me elegisteis vosotros a mí.» Pero algunos dirán que no es ésta precisamente la diferencia entre la rama natural y el mundo espiritual, que el hombre tiene una voluntad y el poder de elegir, y que es en virtud de que ha decidido aceptar a Cristo que es ahora una rama.

Esto es indudablemente verdad. Y, sin embargo, es sólo la mitad de la verdad. La lección de la Vid y la enseñanza de nuestro Señor indican la otra mitad, más profunda, divina, de nuestro ser en Cristo. Si El no nos hubiera elegido, nosotros no le habríamos elegido a Él. Nuestra elección fue el resultado de que El nos escogió y echó mano de nosotros. 

En la misma naturaleza de las cosas, es su prerrogativa como Vid el escoger.


ANDREW MURRAY - (Devocional diario “LA VID VERDADERA”)


Buenos mayordomos 29 septiembre




“Traigan íntegro el diezmo para los fondos del templo, y así habrá alimento en mi casa, pruébenme en esto -dice el Señor todopoderoso-, y vean sino abro las compuertas del cielo y derramo sobre ustedes bendición hasta que sobreabunde.” Malaquías 3:10


A Finales del siglo diecinueve, un caballero le pidió a un piadoso y generoso comerciante de Londres una ayuda financiera para su proyecto de beneficencia. Esperaba muy poco de él pues había oído decir que el comerciante había sufrido fuertes pérdidas financieras causadas por el naufragio de algunos de sus barcos. No obstante, contrario a lo esperado, recibió diez veces más de lo que esperaba recibir para su proyecto. No pudo evitar expresarle su sorpresa al comerciante, le contó lo que había escuchado, con franqueza le confesó su temor de que no le daría mucho, y le preguntó si no era cierto lo que había escuchado respecto al hundimiento de sus barcos. El comerciante respondió: “Es totalmente cierto, he soportado grandes pérdidas por el naufragio de estas naves. Pero, precisamente esa es la razón por la cual le he dado tanto, porque tengo que hacer mejor uso de mi mayordomía, antes de que me sea quitada totalmente.”

¿Cómo debemos responder si la prosperidad en nuestro negocio, empresa o profesión llega repentinamente a su fin, no obstante estar dando una considerable cantidad de nuestros recursos a la obra del Señor?

La respuesta de Salomón sería: “Cuando los tiempos son malos, reflexiona (Eclesiastés 7:14). Es voluntad de Dios que consideremos nuestros caminos, que veamos si hay alguna razón particular por la cual Él ha permitido que la calamidad nos visite. Quizá descubramos que hemos tomado nuestra prosperidad como algo de hecho, algo que debía ocurrirnos en vez de reconocer, de una manera práctica, la mano del Señor en nuestro éxito. O tal vez mientras Dios nos ha prosperado hemos gastado demasiado en nosotros, y hemos abusado, aunque no haya sido intencionalmente, de su bendición. No quiero con esta observación someter a esclavitud la conciencia de ningún hijo de Dios con escrúpulos y preocupaciones al gastar cada centavo de su dinero.

Sin embargo, sigue siendo cierto que existe lo que es apropiado e inapropiado en nuestros vestir, en los muebles de nuestro hogar, en nuestra casa, nuestra comida, nuestro estilo de vida en general, y en la cantidad que anualmente invertimos en nosotros y nuestra familia.

ORACIÓN. Poderoso Señor, temo que se diga de mí que te he robado al rehusar darte mi vida y mis bienes. Deseo dar libre y abundantemente para que tu Nombre sea exaltado entre las naciones. Amén.


GEORGE MÜLLER - (Devocional diario “FE”)


Las Llenuras del Espíritu Santo 29 septiembre




“No se emborrachen con vino, que lleva al desenfreno. Al contrario, sean llenos del Espíritu.”  Efesios 5:18


En Hechos 2:4 leemos: “Todos fueron llenos del Espíritu Santo.” Este acontecimiento fue el cumplimiento de las palabras de Jesús en Hechos 1:5 “dentro de pocos días ustedes serán bautizados con el Espíritu Santo.” Uno de los que fueron llenos con el Espíritu, al cual se le menciona por nombre, es Pedro. En Hechos 4:8 dice: Pedro, lleno del Espíritu Santo les respondió…” Aquí el apóstol experimentó una nueva llenura del Espíritu. Y otra vez en el versículo 31, leemos: “Después de haber orado, tembló el lugar en que estaban reunidos; todos fueron llenos del Espíritu Santo, y proclamaban la Palabra de Dios sin temor alguno.” Se dice que Pedro estaba en este grupo, así que tuvo la experiencia de una tercera llenura del Espíritu Santo.

Es evidente que no es suficiente que una persona sea bautizada una vez con el Santo Espíritu. A medida que surgen nuevas necesidades en el servicio, debe haber nuevas llenuras con el Espíritu. No darse cuenta de este hecho ha producido resultados graves y tristes en el servicio de  muchos creyentes.

Yo no niego que existe una unción que permanece, “la unción que de Él recibieron permanece en ustedes” (1 Juan 2:27), que no es la permanencia de los dones que el Espíritu Santo da. Sencillamente afirmo, con pruebas escriturales abundantes y claras, -por no decir nada de mi experiencia  y observación- que este don no debe ser descuidado, “no descuides el don que hay en ti” (1 Timoteo 4:14 RVR), y más bien debe ser avivado hasta convertirlo en un fuego “por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don que está en ti” (2 Timoteo 1:6 RVR), y que las repetidas llenuras con el Espíritu Santo son necesarias para tener poder creciente y continuo.

Mientras que algunos discuten si estas nuevas llenuras con el Espíritu Santo se deben llamar bautismos frescos o nuevos, parece lo más sabio seguir la costumbre Bíblica común y hablar de la exitosa experiencia del bautismo con el Espíritu como “ser llenos con el Espíritu.”

ORACIÓN. Santo Espíritu, es cierto que te necesito para cada nuevo día, cada nueva persona con la cual tengo que tratar, y para cada nueva situación que encuentro en mi camino. Tú conoces  mis puntos débiles tanto como los fuertes, y que espiritualmente no tengo nada de mí mismo para dar. Lléname una y otra vez. Amén.


R. A. TORREY (Devocional diario “EL ESPÍRITU SANTO”)